miércoles, 8 de abril de 2020

Triduo Semana Santa (Miércoles)


Va la última entrega del triduo.


DE SAN PABLO A LOS ROMANOS
Rm 5,12-2

Hermanos: 
 Sabemos que la ley es espiritual, mientras que yo soy carnal, vendido al poder del pecado.  

En efecto, no entiendo mi comportamiento, pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco; y si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo con que la ley es buena. 

Ahora bien, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita en mí. Pues sé que lo bueno no habita en mí, es decir, en mi carne: en efecto, querer está a mi alcance, pero hacer lo bueno, no. Pues no hago lo bueno que deseo, sino que obro lo malo que no deseo. 

 Y si lo que no deseo es precisamente lo que hago, no soy yo el que lo realiza, sino el pecado que habita en mí. Así, pues, descubro la siguiente ley: yo quiero hacer lo bueno, pero lo que está a mi alcance es hacer el mal En efecto, según el hombre interior, me complazco en la ley de Dios; pero percibo en mis miembros otra ley que lucha contra la ley de mi razón, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros. 

¡Desgraciado de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Gracias a Dios, por Jesucristo nuestro Señor! Así pues, yo mismo sirvo con la razón a la ley de Dios y con la carne a la ley del pecado. 


COMENTARIO 

a) Hoy vamos a hacer una especie de revisión médica de nuestra vida espiritual … (Podemos usar muchos esquemas para hacer examen de conciencia y mirarnos: mandamientos, Bienaventuranzas, etc.).. Nosotros vamos a partir de las enseñanzas de los padres del desierto: partir de los pecados capitales y sus correspondientes virtudes. JESUCRISTO TERAPEUTA… “Pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo” (Hch)… 

Él no cometió pecado | ni encontraron engaño en su boca. Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; | sufriendo no profería amenazas; | sino que se entregaba al que juzga rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, | para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. | Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, | pero ahora os habéis convertido | al pastor y guardián de vuestras almas. (1 Pe, 2 22-25) 

Lo vimos sin aspecto atrayente,despreciado y evitado de los hombres, | como un hombre dedolores, acostumbrado a sufrimientos, | ante el cual se ocultaban los rostros, | despreciado y desestimado.Él soportó nuestros sufrimientos | y aguantó nuestros dolores; | nosotros lo estimamos leproso, | herido de Dios y humillado pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, | triturado por nuestros crímenes. | Nuestro castigo saludable cayó sobre él, | sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, | cada uno siguiendo su camino; | y el Señor cargó sobre él | todos nuestros crímenes (Is 53, 2-6) 

b) Mucha gente va hoy al terapeuta, … Tradicionalmente los confesionarios… Hemos dejado la vida en manos de psicólogos y “escuchantes”, y a menudo nos olvidamos al “gran terapeuta”: se acercaba y curaba a los enfermos… “Tu fe te ha sanado” … La psicología – sociología – filosofía … ayudan, pero un creyente sabe que “sólo Dios salva” (sana): si el señor no construye la casa….. 

c) Oración penitencial es una oración terapéutica, “sacramento de la reconciliación” (con Dios, con el mundo, con los hermanos, contigo mismo) … Veamos cuáles son nuestras posibles enfermedades… Primer paso: examen de mi alma para detectar mis enfermedades… 

d) Y hemos dicho que desde los pecados capitales (cabeza de otros muchos)… Son “virus”, a veces invisibles, que hemos de someter al microscopio (exámen) para detectarlos y saber hasta qué punto nos están dañando… A esos virus, san Juan de la Cruz los llama APEGOS … Son como pequeñas losas que se pegan a nuestra alma y hacen pesada la marcha … Incluso llegamos a sepultarnos bajo su peso … Jesús tiene poder para quitar esas losas: ¡Quitad la losa! 

e) Vamos a revisar muy brevemente esas losas (Según Casiano y San Gregorio Magno), esos virus que nos “agotan y nos secan espiritualmente”, impidiendo que nuestra vida interior respire con soltura:

SOBERBIA:  El “gran virus”… es el coronavirus del espíritu… Cuando nos sorprende en baja forma… arrasa con todo… Pecado de Adán.. Apego al propio “ego”, egolatría… Nos expropia el yo: “Se salió fera de sí”… Pierdo los papeles.
SOBERBIA ESPIRITUAL: Fariseísmo.
HUMILDAD: Humus-tierrra. “Mis monasterios quiero edificados con muros de humildad”, dice santa Teresa… Humildad, que es andar en verdad… Ponerse ante gran señor (humilde en la pasión…) …  ¿Cómo andas de humildad?
AVARICIA. Apego a los bienes materiales… Cuesta aceptar que son “impermanentes” … Un espiritual no puede estar lastrado por las riquezas… “No podéis servir al dinero” …
AVARICIA ESPIRITUAL: Acaparar oraciones, actos religiosos…
GENEROSIDAD: Un corazón desprendido…. “Sin desprendimiento del corazón” no puede haber desapego de lo material … Sólo el amor me hace generoso: ¿Te cuesta dar todo a quien amas? … El amor de Cristo te desapega de la avaricia… ¿Cómo ando de mi riqueza-Cristo?
ENVIDIA. Pecado y penitencia unidos… Un sufrimiento que no deja vivir al alma… Siempre mirando a otros, siempre comparando… Pecado de Caín… Tristeza… la cabeza gacha y la mirada turbia…  Vanidad frustrada…
CARIDAD: ¿Por qué andas triste? … Si obraras el bien andarías con la cabeza alta… Cuando sientas un “punto de envidia” no dejes que te domine… Responde con “amor”, da gracias a Dios por el bien del hermano….
IRA – VIOLENCIA. A menudo nos asalta con un “pronto” (rápido contagio)… Otras veces se va instalando poco a poco, hasta llegar a justificar las  violencias más sutiles: desprecios, críticas mordaces, juicios inmisericordes, silencios hirientes… Hay violencias que no marcan la piel, pero destrozan el alma de quien la sufre… (Hay santa Ira… indiganción…)
PACIENCIA. Paciencia, misericordia, amor… Trabajar la paz del corazón… “Respirar tres veces antes de responder” …
La paciencia no es incompatible con la exigencia de derechos y la denuncia profética… con amor
LUJURIA . Sexualidad como modo de ser en el mundo; capacidad de expresar la afectividad; hemos sido creados para amar… y dentro de  ese amor, el amor esponsal … La lujuria corrompe la relación afectivo-sexual (amar), haciendo de ella un medio para el egoísmo…   (Vivir fijados ahí no deja de ser una esclavitud… )… LUJURIA ESPIRITUAL
Buscar en la oración y las obras buenas el regusto como objetivo…
CASTIDAD. No es ausencia de relaciones sexuales, sino que estas sean expresión formal de amor comprometido y bendecido por Dios. … Castidad es vivir una sexualidad libre de egocentrismo, amar con una mirada y un corazón limpios. …
GULA . La gula es el deseo desordenado de comida o bebida… Cocineros están de moda… Gula es frustrante, y conduce al más y más… Daño físico y espiritual (apego a la comida, ansiedad…dependencia: alcohol, drogas …)... No olvidemos también la gula de noticias, imágenes  y novedades que nos esclaviza por los medios: wasap, facebook, instagram... ,
TEMPLANZA: No está hecho el hombre para comer sino la comida y bebida para el hombre… La templanza ha de tender a la caridad: “dar de comer al hambriento”…
PEREZA. Yo quiero, pero no puedo… Pereza… Pecados de omisión… Es duro Jesús: perdona a los pecadores activos que se arrepienten, es duro con  la pasividad … “Atais cargas s los demás y vosotros no la lleváis”… Tuve hambre y “no me disteis” de comer…
PEREZA ESPIRITUAL… Desgana en la oración (Acedia), … falta de “determinada determinación para orar”…
DILIGENCIA, que no es sino el amor en marcha… salida de la cueva en que solemos encerrarnos (curioso, estos días la diligencia es encerrarte) … Diligencia es “obras son amores y no buenas razones”… “De buena voluntad está el infierno lleno”


f) Bien, aquí tenemos un mapa para mirarnos, sanarnos y reemprender el camino. Son enfermedades de alma. Para ello recurrimos al TERAPEUTA JESUS … “Sálvanos que perecemos”… Sánanos… Una buena terapia es MIRAR A JESÚS; Humilde, entregado, amante, de limpias relaciones humanas, austero en sus costumbres (nada derrochador), diligente en atender al Padre y en atendernos a nosotros. 

g) Nos miramos en Él y diagnosticamos nuestras enfermedades… luego pedimos su misericordia… y todo irá bien.

Casto Acedo. paduamerida@gmail.com



martes, 7 de abril de 2020

Triduo Semana Santa (Martes)

Segundo día de oración-reflexión. Primer día:  EL PECADO, a la luz de los personajes que hallamos en la pasión de Jesús; hoy: LA GRACIA, amor misericordioso de Dios; mañana LA SALVACIÓN, la curación de nuestras heridas con el bálsamo de la misericordia.

Carta a los Romanos 
5,12-21

 “Hermanos: por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte se propagó a todos los hombres, porque todos pecaron...  Pues, hasta que llegó la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputaba porque no había ley. Pese a todo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que tenía que venir.

   Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por el delito de uno solo murieron todos, con mayor razón la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos. Y tampoco hay proporción entre la gracia y el pecado de uno: pues el juicio, a partir de uno, acabó en condena, mientras que la gracia, a partir de muchos pecados, acabó en justicia.

  Si por el delito de uno solo la muerte inauguró su reinado a través de uno solo, con cuánta más razón los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo.

 En resumen, lo mismo que por un solo delito resultó condena para todos, así también por un acto de justicia resultó justificación y vida para todos. Pues, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo, todos serán constituidos justos.  Ahora bien, la ley ha intervenido para que abundara el delito; pero, donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, para que, lo mismo que reinó el pecado a través de la muerte, así también reinara la gracia por la justicia para la vida eterna, por Jesucristo, nuestro Señor.

COMENTARIO -REFLEXIÓN
https://www.facebook.com/CastoAcedo/videos/250880092616646/

a.  Pasión : historia de una entrega…. También, decíamos ayer, de una traición: Historia de nuestro pecado… Hay salvación cuando la historia de Cristo (amor) se cruza con la nuestra (traición) y la sana. La mirada de Cristo al salir de casa de Anás, que se cruza con la de Pedro, es la imagen: Pedro rompe a llorar; ¿qué mirada de amor y comprensión no sería la de Jesús? "Te comprendo, Pedro... y te perdono".
b.  ADÁN: En la epístola a los Romanos se habla de Adán (es el prototipo de la humanidad): todos participamos del pecado de Adán (humanidad) … Porque yo "no soy solo": soy con el SER y soy entre los seres. … Participo de lo humano … Como dijo el comediógrafo romano Terencio:  "Nada de lo humano me es ajeno"…
c.   PECADO ORIGINAL: Quien no sabe qué es el pecado original se suele preguntar: ¿Qué culpa tiene un niño recién nacido? … Desconocen que no se trata de un pecado personal sino de la participación en el mal de la humanidad… Cuando yo obro el mal daño a los hermanos… Misterio de la comunión entre nosotros… Cuando hago el bien, mi bondad se hace patrimonio de la humanidad…
d.   Pero ¿QUÉ PREDICA JESUCRISTO? ¿EL PECADO O LA MISERICORDIA? … Tal vez en la Iglesia hemos cargado demasiado las tintas en el pecado… A partir del siglo XIII-XIV se da una tendencia a leer la escritura como un manual para ir al cielo. Todo lo demás queda  a un lado. Se acude a la biblia mayoritariamente  para avisar del peligro del pecado, y así poder ir al cielo (con pocos años de purgatorio)… ¡Cuidado, no caigas! … La vida espiritual de las masas populares parece que sólo consistía en no pecar (cumplir los mandamientos) … Lo de contemplar el misterio de Dios quedó para teólogos y místicos… Ambos: pueblo y teólogos, también centrados sobre todo en el pecado (miedo al infierno)…

e.   Durante siglos NO SE BUSCÓ  EN LA BIBLIA EL ROSTRO DE DIOS SINO UNAS NORMAS MORALES: QUÉ TENGO QUE HACER PARA IR AL CIELO.  El motor de las masas era el "miedo al infierno"; o lo que es peor: el miedo al Dios que puede juzgarte y meterte en él.  Cuando se ha dejado de creer en Dios se ha dejado la religión... Normal ... Hoy ya nadie tiene miedo al infierno…. No hay miedo al “juicio”… No hay Dios…  En un mundo sin Dios toda esa espiritualidad del miedo quedó vacía, sin fuerza…
f.   “Así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores (traidores) , así también POR LA OBEDIENCIA DE UNO SOLO, todos serán constituidos justos”…. POR UN HOMBRE (Adán) ENTRO EL PECADO EN EL MUNDO, PERO POR OTRO (Cristo) HA VENIDO LA SALVACIÓN …. Este es el mensaje: la salvación, la amnistía de los pecadores... ¡No te fijes en el pecado de Adán; fíjate en el amor de Cristo que lo redime! 
g. La Iglesia a quien predica (o debe predicar) no es al demonio y al pecado, sino a Cristo; no es el miedo y el terror a un Dios justiciero, sino el amor y la ternura de Dios misericordioso … POR UNO ENTRO LA MISERICORDIA Y LA GRACIA (Participamos del pecado de Adán, ¡cierto!, pero la Buena Nueva es que ahora participamos del NUEVO ADÁN, Cristo)… Su gran amor nos ha alcanzado… Éste es el mensaje.

h.   En este segundo día de nuestro Triduo, una vez contemplados ayer nuestros pecados (traición)… toca contemplar al que vence (carga sobre sí…)  esos pecados, cancelando la deuda que teníamos con Dios … Por tus delitos mereces  la muerte, pero CRISTO, POR PURA GRACIA, TE HA REDIMIDO… 
i. No te fijes en la desdicha del pecado, sino en la  dicha del amor de Dios. Cristo te hace partícipe de ese amor. ... Eso de que "nada humano me es ajeno" nos lo dice Dios al hacerse hombre y cargar con el dolor y el sufrimiento de la humanidad... ¿Es eso posible? ¡Sí!...  
j. Observemos estos días: Personas que se quieren aprovechar de la situación (traición)  …. Personas que lo están dando todo (redención) … Ambas ondas, la del mal y la del bien nos afectan; influirá en nosotros aquella a la que nos adhiramos con más fuerza. ¿Vas a dar importancia a tu parte en el pecado de Adán y no vas a tener en cuenta tu parte en el amor de Dios?
k.   Hoy nos toca contemplar la GRACIA DE DIOS           (que no es una cosa, sino una Persona: Cristo) … "donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia"… "Oh feliz culpa que mereció tal Redentor!, dirá el pregón pascual … Y no es una invitación a pecar sino un canto a la victoria sobre el pecado. 

l.    Dejémonos embargar, ablandar, seducir, por el amor de Cristo en su Pasión … Él carga con nuestro pecado… sobrelleva (solidario)  nuestros sufrimientos …. Sea hoy tu oración la  admiración de ese Amor tan grande de Dios por ti... Como Pedro al salir de casa de Anás, deja que la  mirada compasiva de Jesús te traspase... "Sé que eres débil, que me has negado, pero te comprendo".  Él sostiene frente a ti su mirada, porque no tiene nada de que avergonzarse,... tú no puedes mantener los ojos fijos en él... Tu mirada se enturbia a causa de las lágrimas que brotan de tus ojos... Esa es tu oración: llorar tu pecado, pero sintiendo sobre tu hombro la mano de Jesús... Sé que eres débil, pero yo estoy contigo; ten ánimo, vuelve a Mí, y todo irá bien.
Casto Acedo paduamerida@gamil.com

lunes, 6 de abril de 2020

Triduo Semana Santa (Lunes):

Durante los tres días primeros de la semana (Lunes, martes y miércoles) vamos a orar en clave penitencial . El Lunes miramos como nuestra realidad es a veces de "traición" (lo dijo el Papa el domingo de Ramos). Nuestra fidelidad bautismal deja mucho que desear. Por eso comenzamos mirándonos en los personajes de la Pasión, en sus "traiciones", su abandono de Jesús en manos del mal. 


EVANGELIO:
 Mt 26,69-75 


“Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acercó una criada y le dijo: «También tú estabas con Jesús el Galileo». Él lo negó delante de todos diciendo: «No sé qué quieres decir». 
Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban allí: «Este estaba con Jesús el Nazareno». Otra vez negó él con juramento: «No conozco a ese hombre». 
Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Seguro; tú también eres de ellos, tu acento te delata». Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo: «No conozco a ese hombre». 
Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: 
«Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo afuera, lloró amargamente. 

ESQUEMA  -  COMENTARIO: 

 Papa Francisco comentando la pasión leída ayer domingo de Ramos:La pasión es la historia de una entrega…. y también de una traición (Abandono) 

“Jesús sufrió la traición del discípulo que lo vendió y del discípulo que lo negó. Fue traicionado por la gente que lo aclamaba y que después gritó: «Sea crucificado»”. El Papa Francisco nos pone delante de esta imagen para que pensemos en las traiciones pequeñas o grandes que hemos sufrido en la vida: “Es terrible cuando se descubre que la confianza depositada ha sido defraudada” dice el Papa, pues “nace tal desilusión en lo profundo del corazón que parece que la vida ya no tuviera sentido”. 

El Papa explica que esto nos sucede porque “nacimos para amar y ser amados” y es por ello que lo más doloroso es “la traición de quién nos prometió ser fiel y estar a nuestro lado”

Ante esto, el Santo Padre invitaba a que nos examinemos interiormente: “Si somos sinceros con nosotros mismos, nos daremos cuenta de nuestra infidelidad. Cuánta falsedad, hipocresía y doblez. Cuántas buenas intenciones traicionadas. Cuántas promesas no mantenidas”. 

Además – dice el Papa – “el Señor sabe que somos muy débiles e inconstantes, que nos cuesta levantarnos de nuevo y que nos resulta muy difícil curar ciertas heridas” y por eso “nos curó cargando sobre sí nuestra infidelidad, borrando nuestra traición. Para que nosotros, en vez de desanimarnos por el miedo al fracaso, seamos capaces de levantar la mirada hacia el Crucificado, recibir su abrazo y decir: “Mira, mi infidelidad está ahí, Tú la cargaste, Jesús”…. 

Nosotros hacemos hoy la oración situados ante la magnificencia del amor de Dios.  Nos miramos en la pasión de Cristo, pasión de los que hoy sufren a nuestro lado. 

Jesús pasó "sufriendo" ante diversos personajes con los que nos podemos identificar más o menos: 

PEDRO. Impulsivo pero cobarde. (Niega a Jesús) … Miedo… ¿No habrá en mí también un impulsivo, un bocazas -¡no te traicionaré Jamás!, había dicho Pedro- que luego se tiene que comer sus palabras?

JUDAS. Traidor (¿sin querer?) Duda de Jesús ¿no será mejor entregarlo? … Se deja convencer… Come con Jesús y sale para entregarlo... Un examen: yo también como con Él en la Eucaristía, ¿y cuando salgo...?

SACERDOTES. El culto lo ocupa todo. … No ven a Dios…. Vino a los suyos, y los suyos… ¡Cuidado cuando  la “vida de piedad” sustituye a la “misericordia real”! A Dios rogando y con el mazo dando. ... "Misericordia quiero, y no sacrificios"... 

CAIFAS. “Es preferible que muera un justo”… (paradoja que se cumplirá: un Justo morirá por todos) … Una persona vale por sí misma … no se justifica matar a nadie: aborto – pena de muerte; marginación del justo “porque no interesa” 

HERODES. Yo a lo mío; la fe me vale si me divierte. ¡Haz un milagro! ¡Convierte el agua en vino!… Ante la frivolidad: mutismo… No se echan las perlas (flores) a los cerdos … ¡Ojo con la banalización de la fe-piedad; no es decente una  reducción turística de la religión. 

PILATO: Lo importante es mi “carrera” (mal político). … Acojo al hermano o no según me vaya a ir a mí … A Pilatos (aunque no ve culpable a Jesús) no le interesó defenderlo… Se lavó las manos.... ¡Cuántos pueblos-personas son abandonadas porque no interesan política, social o económicamente! ...Y nos lavamos las manos tan tranquilos...

PUEBLO: Manipulable. Cambia su voto del domingo (¡bendito!), al del viernes (¡crucifícalo!) … es un pecado social esconder la propia responsabilidad en la masa (voto) … ¿moral de consenso? El daño al débil no se justifica porque lo aprueben por mayoría los fuertes... Aborto, exclusión nazi, … Hay valores humanos que están más allá del consenso social... La verdad-bondad no se vota: ES. Dios es la verdad, y su valor no está sometido a nuestras veleidades.

MALHECHORES crucificados con Jesús.  Dos opciones: “aceptar la responsabilidad en el propio sufrimiento “(ladrón bueno: nosotros tenemos lo que merecemos) Renegar de todo echando balones fuera… ¿Dios? Que te salve él, yo no lo voy a hacer… ¡Sálvese quien pueda! (ladrón malo)

Dos personas despiertas, iluminadas por la gracia:

CENTURION: Al ver cómo había muerto, dijo “Realmente, este hombre era Hijo de Dios” ... Miró la Cruz con ojos abiertos a lo que Dios le pudiera enseñar...

► MARÍA, LA MADRE: Silencio activo…. Stabat Mater  Dolorosa(estaba de pie la Madre dolorosa junto a la cruz)… Estar junto al cañón mientras dure la batalla… Fidelidad contra traición.

Personajes-personas para revisarme. No uses la Biblia para golpear espaldas ajenas, sino para golpear tu pecho en señal de ignorancia y ceguera propia. Mírate en el camino de Jesús hacia el Calvario, y toma conciencia de dónde estas. ¿Donde estás cuando el sufriente pasa a tu lado? ¿Dando la espalda? ¿Banalizando el mal? ¿Haciendo negocio con él? ¿Aprovechándolo para tu interés? ... 

Cristo Pasa por tu vida: ábrete a la "Luz oculta" en la Cruz. Admírate con el Centurión

Casto Acedo. paduamerida@gmail.com. 13 de Abril 2020

sábado, 4 de abril de 2020

Vivir confinados la Semana Santa (I)


En este año, con la situación tan concreta que vivimos a causa del Covid-19 mi comentario para toda la Semana santa lo hago en dos entregas. Aquí va la primera. ...  ¡Quédate en casa y aprovecha para vivir la Semana Santa!

Entramos en un tiempo sagrado. Entendemos por “sagrado” algo separado para Dios, dedicado especialmente a Él (espacios, personas, cosas, días…).  No cabe duda de que el cristiano no debe entender la sacralidad de nada como  cualidad necesaria para encontrar a Dios; porque todos los lugares, personas, tiempos, etc. son sagrados, porque todo está  Dios, “en él vivimos, nos movemos y existimos” (Hch 17,28). En otras palabras: Dios es omnipresente, está presente a todos y está en todo.

Sin embargo, nosotros no poseemos esa cualidad. De ahí que, sometidos a limitación espacio-temporal, como seres históricos que somos, necesitamos de elementos donde especialmente nos centramos y a través de los cuales nos resulta más fácil acercarnos a la divinidad y rendirle culto.

Bien, pues uno de esos elementos de cercanía a los que recurrimos y sacralizamos para  experimentar a Dios y sentirle desde nuestra limitación,  es el tiempo. Nosotros, y con nosotros Dios para nuestro bien, hemos establecido  tiempos sagrados. Y sobre esto hay que decir lo ya apuntado: ¿es que no son sagrados todos los tiempos ? Desde luego que sí, pero, sin pararnos a dar explicaciones detalladas del por qué, hay tiempos señalados como especiales que nos invitan a trabajar comunitariamente nuestra fe.

Este año, en la situación tan especial de alarma que vivimos a causa del  coronavirus nos van a faltar en Semana Santa algunas mediaciones que nos acercan a Dios: Santos oficios, procesiones, viacrucis comunitarios, etc., actos que alimenta nuestro sentimiento de fe y pertenencia a una sociedad. 

Pero, aunque no podamos realizar esos actos sagrados, nos queda el tiempo santo, una semana que invita a hacernos más presente a Dios. Podemos recurrir a los medios de comunicación, a la pantalla y el audio, pero esto no puede sustituir plenamente nuestra presencia física en actos comunitarios. El obispo de Teruel, en una carta pastoral prevenía a sus fieles del exceso de pantalla, porque más que a la participación  invita a la pasividad. Y vivir una Semana Santa como espectador, sin protagonismo, dormidos y embelesados ante el televisor, puede suponer un tremendo empobrecimiento espiritual. 

¿Entonces, qué hacemos? Podemos seguir los oficios por televisión u otros medios, pero considerémoslo sólo una ayuda. Seamos realistas: una foto no puede sustituir a un ser querido. Este año nos toca vivir la Semana Santa en soledad personal, o en soledad familiar, aunque teniendo de fondo otras familias y otras personas que también estarán viviendo este tiempo santo. No podemos reunirnos físicamente como Iglesia, aunque sí podemos poner ante nosotros la foto-pantalla, y  unirnos "personal e interiormente en espíritu"  a todos los cristianos de nuestra comunidad y del mundo y celebrar con ellos.


Siendo más concretos. En estos días en que nuestros sentimientos no van a ser provocados por actos tradicionales, ¿cómo vivir estos días de Semana Santa?  En primer lugar, abriendo nuestra conciencia a la presencia de Dios. Las pantallas, la transmisión más o menos bella o emotiva de oficios religiosos, no sustituye a lo esencial: la comunión con Dios. No olvidemos que los sacramentos son  mediaciones, cauces por los que Dios viene a nosotros. Estos días nos faltarán las mediaciones sacramentales, lo cual nos va a exigir un plus de fe, para nuestra relación directa, personal o familiar, con Dios. 

En situaciones normales sentimos el abrazo de Dios en la cercanía, la palabra, la sonrisa del hermano que celebra a nuestro lado; este año nos va a faltar ese signo de presencia de Dios, y por eso se nos pide abrirnos a un contacto más directa, tal vez más oscuro e incomprensible, pero no por ello menos eficaz.

No podremos entrar en Jerusalén (el templo) acompañando al sacerdote (Cristo) con nuestros ramos de olivo. Tampoco podremos caminar en directo con los hermanos  en el ejercicio de oraciones como el Viacrucis o la Siete palabras. Nos estarán vedadas las procesiones. Y todo esto puede ser motivo de desánimo, de abandono de la oración y la práctica religiosa. Pero no tiene por qué serlo necesariamente. Siendo optimistas digamos que puede ser una oportunidad que Dios nos ofrece para purificar nuestra fe y prácticas de piedad, a menudo demasiado atadas a ritos y ayudas exteriores. Cuando nos faltan esos apoyos nuestra fe puede entrar en crisis, algo  que no es necesariamente negativo, porque también puede ser una oportunidad para depurar y madurar la vida de fe. l

Yendo a cada día de la semana en concreto. ¿Cómo  vivirlos?


El  Domingo de Ramos se inicia con la única procesión propiamente litúrgica y que normalmente se realiza pasando de la calle al templo. Esta procesión la podemos vivir fácilmente en su dimensión espiritual. ¿Qué es Jerusalén sino la Comunidad eclesial a la que viene el Señor estos días? ¿Qué es el templo sino nuestra interioridad? Aprovecha, por tanto, el domingo de Ramos para entrar con el Señor en tu casa, que eres tú y que es tu Iglesia. Entra en el tiempo santo dejando a un lado otras ocupaciones y otras preocupaciones. Es tiempo de vacaciones, de "vacar", de vaciar tu corazón de negocios mundanos.  

Alégrate porque viene el Señor a hacerte partícipe de su muerte y resurrección. Quítate el manto, despójate de tus apegos y tus riquezas y pon todo a sus pies. ¡Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor! Con alegría busca el silencio en este día y lee la Pasión (según san Mateo este año), meditando cómo el que viene quiere “pasar” (eso significa pascua) por tu vida en estos días. Si tienes oportunidad lee el evangelio de la Pasión en familia; y también puedes unirte por TV a la celebración de la misa. Eso sí, no entren en la misa con espíritu de cumplimiento, sino con el corazón abierto a Dios.

El Lunes, Martes y Miércoles Santos, son días en los que se suelen celebrar triduos de pasión o actos penitenciales. No estaría mal que dedicaras algún día de modo especial a examinar tu vida y tomar conciencia del estado de  tus relaciones con Dios. Es muy fácil: haz un examen detenido de tu relación contigo mismo y con las personas que te rodean: familia, trabajo, amistades, etc.  Así de simple. Tu comunión con la creación, contigo y con los otros son el reflejo de tu comunión con Dios.

¿Contigo mismo? Contémplate a ti mismo en estos días, mírate desde Dios; observa hasta qué punto vives con esperanza o tristeza los acontecimientos en lo que te afecta. ¿Cuál es tu nivel de confianza? Puede que tu preocupación sea individualista, que estés midiendo todo con perspectiva egocéntrica. Protegido en tu hogar no sientes como tuyo lo que ocurre fuera. ¡Sálvese quien pueda! ¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Miedo? ¿Estrés? ¿Derrotismo? ¿Cómo vives tu fe puesta a prueba en esta situación extraordinaria? 

Puedes mirar hasta qué punto eres paciente, tolerante, pacífico, con las personas que tienes tan cerca estos días. De la abundancia del corazón habla la lengua, y hablan los actos. Si ves que pierdes los nervios, que se agota tu paciencia, no culpes a nadie de tu entorno, ni a las circunstancia; como dice Dios a Caín: “El pecado está a la puerta y te codicia, pero tú puedes dominarlo” (Gn 4,7).

Pregúntate cómo sientes sin cercanía física a todos los que normalmente tratas. ¿Te has preocupado de ellos? ¿O sólo de los que pueden satisfacer tu soledad o caprichos?  Nunca te preguntes cómo te va con Dios esperando una respuesta ideal. La respuesta la tienes en tus hermanos; la cuestión de Dios es la cuestión del hombre, y el amor a Dios, al que no ves, sólo se puede evidenciar en el amor a los hermanos (cf 1 Jn 4,20). 

Si te va bien, da gracias a Dios; de aquello de lo que te avergüenzas ante Él,  pídele perdón;  y recibe con fe su misericordia para contigo. Más adelante, cuando  puedas, podrás celebrar sacramentalmente, a solas con el sacerdote  o en comunidad,  la reconciliación. Porque este tiempo en el que estás es un tiempo de gracia y salvación, tiempo de reconciliación contigo mismo, con los hermanos y con Dios.

 (Continuará...)

Casto Acedo. Abril 2020. paduamerida@gmail.com

miércoles, 1 de abril de 2020

Jesús ingresa a Jerusalén

Domingo de Ramos, ciclo A
Is 50,4-7  -  Fil 2,6-11  -  Mt 21,1-11  -  Mt 26,14-27,66

   Sigamos caminando con Jesús, para hacer realidad entre nosotros:
*Una Iglesia pobre entre los pobres, solidaria y compasiva:
Benditos los que vienen en nombre del Señor a dar vida al necesitado.
*Una Iglesia profética que: renunciadenunciay anuncia

¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
   Los judíos, año tras año, celebran la fiesta de la Pascua (Ex 12),
recordando la liberación de su pueblo de la esclavitud de Egipto.
Siglos después, Egipto es reemplazado por Roma y, desde entonces,
celebran la Pascua pero como extranjeros en su propia tierra.
   Jesús es consciente de que al ir a Jerusalén, va a padecer y a morir.
Mientras camina, enseña a las personas que le acompañan… y sana,
por ejemplo, a dos ciegos marginados de Jericó que le suplican:
Señor, que se nos abran los ojos. Jesús se compadece, toca sus ojos 
y, al instante, ambos recobran la vista y siguen a Jesús (Mt 20,29ss).
¿Qué nos impide: enseñar, dar vida y seguir al Profeta de Nazaret?
   Jesús ingresa a Jerusalén, no como los poderosos que oprimen,
sino montado en un burrito prestado, el animal de los pobres.
Sobre los mantos, practiquemos lo que dice Dios: Si tomas en prenda
el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes del anochecer;
es lo único que tiene para protegerse del frío (Ex 22,25s; cf. Mc 14,51s).
   Al verle, la gente grita: Bendito el que viene en nombre del Señor.
Benditos los cristianos y las personas de buena voluntad que vienen:
a sanar a los enfermos, a defender a las víctimas de la violencia,
a comprometerse con los que reclaman: tierra, techo y trabajo.
   En Jerusalén, Jesús inicia la última etapa de su vida terrenal,
son días de: silencio y alegría, odio y amor, traición y perdón,
violencia y esperanza, desprecio y victoria, muerte y resurrección.
   Hoy, hace falta dar testimonio de Jesús, como hacen Pedro y Juan:
Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído (Hch 4,19s).

¿Quién es éste? Es Jesús, el Profeta de Nazaret
   Cuando los fariseos preguntan al joven que nació ciego:
¿Qué dices del que te abrió los ojos?... él responde: Es un Profeta.
Luego añade: Dios escucha a los que hacen su voluntad…
Si este Jesús no viniera de parte de Dios, no podría hacer nada (Jn 9).
   Jesús al entrar a Jerusalén, los vecinos preguntan: ¿Quién es éste?
La gente sencilla que le sigue contesta: Es el Profeta de Nazaret.
   *Jesús es el Profeta que “renuncia” a toda clase de poder:
Nace pobre entre los pobres, en un establo de animales.
Desde niño es perseguido por las autoridades que buscan matarle.
Conoce el hambre, la sed, el cansancio y el no tener casa propia.
Se solidariza con los marginados, los despreciados, las prostitutas,
los pecadores… hasta entregar su propia vida por amor (Jn 15,13).
   *Jesús es el Profeta que “denuncia” la hipocresía de ayer y hoy:
Cuando ayuden al necesitado, no lo publiquen a los cuatro vientos,
como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles
para que la gente los alaben. Les aseguro que ya recibieron su paga.
Cuando oren, no sean como los hipócritas, que les gusta orar de pie
en las sinagogas y en las plazas para que la gente los vea.
Les aseguro que ya recibieron su recompensa.
Cuando ayunen no pongan cara triste como los hipócritas,
que desfiguran su rostro para que la gente vea que están ayunando.
Les aseguro que ya recibieron su premio (Mt 6,1ss; cf. Mt 23).
   *Jesús es el Profeta que tiene autoridad moral para “anunciar”:
Felices los pobres… los que lloran… los desposeídos…
los que tienen hambre y sed de justicia… los misericordiosos…
los limpios de corazón… los que trabajan por la paz…
los perseguidos por causa de la justicia…
porque de ellos es el Reino de los cielos (Mt 5,1ss;  cf. Lc 6,20ss).
   Como hace Jesús, debemos anunciar que el Reino de Dios es:
amor y vida,  santidad y gracia, verdad y libertad, justicia y paz.
   En el Mensaje para la XXXV Jornada Mundial de la Juventud,
Francisco dice: Si sienten dentro la conmovedora ternura de Dios
por cada criatura viviente, especialmente por el hermano hambriento,
sediento, enfermo, desnudo, encarcelado, entonces pueden acercarse
como Él, tocar como Él, y transmitir su vida a tus amigos que están
muertos por dentro, sufren o han perdido la fe y esperanza.
J. Castillo A.